¡Hola!
¿Cómo va tu semana? Espero que muy bien!
Hoy quiero hablar de una emoción muy presente en general en la mayoría de nosotros, debido a las circunstancias que nos ha tocado vivir de incertidumbre y miedo, nuestra inadecuada respiración y forma de pensar, y nuestro estilo de vida acelerado: La ansiedad.
La ansiedad, es una emoción que surge cuando una persona se siente en peligro, ya sea real o imaginario. Es una respuesta normal y adaptativa, que prepara al cuerpo, para reaccionar ante una situación de emergencia, con el objetivo de proteger nuestra supervivencia.
Cuando reaccionamos ante un peligro que no es “real” porque no está ocurriendo en ese momento, sino que nos estamos anticipando a lo peor que podría pasar, a través de nuestros pensamientos, ésta, no suele ser una respuesta funcional, ni adaptativa, sino más bien, un síntoma que surge de la vulnerabilidad de nuestro sistema nervioso y personalidad. Aquí también, van a influir nuestro estilo de vida, experiencias pasadas, y carácter individual.
Los signos y síntomas más comunes de la ansiedad son: sensación de nerviosismo, agitación o tensión, sensación de peligro inminente, pánico o catástrofe, aumento del ritmo cardíaco, sensación de que nos falta el aire o respiración acelerada (hiperventilación), sudoración, temblores, sensación de debilidad o cansancio, problemas para concentrarse o para pensar en otra cosa que no sea la preocupación actual, tener problemas para conciliar el sueño, padecer problemas gastrointestinales , tener dificultades para controlar las preocupaciones, tener la necesidad de evitar esa situación que genera ansiedad.
Toda emoción (incluidas las incómodas), son normales y naturales del ser humano, dado que nos sirven para adaptarnos a los cambios constantes de nuestra vida y del ambiente. El problema quizás, es nuestra rigidez a la hora de tolerar dichos cambios. Sin embargo, cuando esta emoción se encuentra presente en nosotros la mayor parte del tiempo, o bien la experimentamos con gran intensidad, llegando incluso a afectar a alguna de las áreas de nuestra vida, como la personal, laboral, social o familiar, puede pasar de ser una respuesta natural, a convertirse en un proceso patológico.
Las emociones son subjetivas, y comienzan cuando percibimos o interpretamos, una situación, persona o suceso, de una determinada manera, según nuestra personalidad e historia de vida.
Las emociones forman parte inherente de la naturaleza del ser humano. Por lo que no podemos evitarlas aunque sean incómodas. Tenemos que aprender a vivir con ellas, gestionarlas, y expresarlas de manera adecuada. Muchas veces, cuando en mi consulta o charlas pregunto a niños, si enfadarse es malo, ¿os imagináis la respuesta?. La respuesta es ¡si!. Y se quedan completamente descolocados cuando les digo que no lo es, que enfadarse es normal, sano y natural. Que el problema no es sentir enfado, sino la frecuencia e intensidad del enfado, y sobre todo, cómo lo expresamos. Lo que no es sano, es estar todo el día enfadados, callarnos el enfado, o estallar. Y esto, lo podemos trasladar a todas las emociones.
Trabajar la ansiedad, implica entrenar flexibilizar la personalidad mediante reestructuración cognitiva, habilidades sociales, el perdón, la compasión, y aprender a gestionar la emoción, conducta (qué hacemos o decimos), y repuesta fisiológica (sistema nervioso). En este caso además, vamos a añadir la parte del cuerpo a través de meditación (concentración para entrenar la mente), pranayamas (respiración), y asanas (posturas de yoga). De esta manera cultivamos la atención, y aprendemos a responder desde la calma, además de liberar la tensión emocional estancada en el cuerpo, y facilitar el aprendizaje de sostener, aceptar e incluso dejar ir, logrando una mayor sensación de equilibrio, seguridad y calma.
El primer paso para controlar el malestar que nos genera la ansiedad, es comprender e identificar sus mecanismos sin temor, y reconocer las fuentes que cada uno tiene. El segundo paso, es adquirir habilidades y competencias para combatirlo, desde la gestión de cada uno de los elementos que componen la ansiedad (fisiológico, cognitivo y conductual).
La superación del malestar, es una habilidad que puede aprenderse y adquirirse, gracias a nuestra capacidad de aprendizaje y neuroplasticidad de nuestro cerebro. No es fácil, pero tampoco imposible. Seguramente es mucho más difícil mantener la situación de estrés y sufrimiento, que probar a hacer algo diferente.
¿Quieres conocer estas herramientas y aprender a utilizarlas? Pues después de muchas peticiones, he decidido crear algo muy especial para ti: YOGAMENTE PARA LA ANSIEDAD.
Yogamente para la ansiedad, no es un taller cualquiera, es una experiencia vivencial única, que te permitirá investigar, conocerte, escucharte y experimentar. Te aportará contenido muy valioso, con el que aprender a convivir con tus luces y sombras, desde la amabilidad y compasión, además de aprender a gestionar tus emociones, concretamente la ansiedad, para que ésta, no te domine a ti, ni a tu forma de relacionarte con el mundo.
Esta herramienta basada en recursos de la ciencia de la psicología y la filosofía del yoga, no pretende eliminar la ansiedad, sino que tiene como objetivo, enseñarte convivir y gestionar los síntomas de “tu” ansiedad.
Sin pretender sustituir otros procesos terapéuticos, este recurso te permitirá afinar el camino de mirar hacia dentro, ya que éste, es el comienzo para tomar conciencia, y poder abrirnos a la posibilidad del cambio, y el poder de elección, para aprender a vivir mejor.
Esta experiencia consiste en 4 sesiones en directo de 2,5h a la semana vía zoom, donde aprenderemos juntos qué es la ansiedad, saber detectarla sin miedo, y gestionar todos los elementos que la componen (fisiológico, cognitivo y conductual). Aprenderás a utilizar la respiración, los pensamientos y la conducta, pero también descubrirás como el yoga puede ayudarte a través de la respiración, la meditación y las asanas o posturas.
Todo este material de clases en directo, vídeos, audios y ejercicios semanales, los utilizarás con la ayuda de mi guía y compañía, y serán tuyos para toda la vida! para ayudarte a sentirte mejor, vivir con mayor tranquilidad y bienestar.
Las plazas son limitadas ¿A qué esperas para reservar la tuya?
Para resolver tus dudas puedes escribirme por email: contacto@judithcipres.com
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Gracias y que tengas un bonito día, nos vemos pronto!
Namaste
Judith Ciprés
Psicóloga Colegiada y Profesora de Yoga Certificada
#yogamente