¡Hola!
¿Cómo va tu semana? Espero que muy bien!
Formamos parte de la tierra que nos sostiene y sus elementos, y al igual que en la naturaleza existen cambios de estaciones, en nuestro cuerpo, como parte de la naturaleza que somos, también se expresan dichos cambios.
El mes pasado entramos en la estación del verano, y con él, recibimos la llegada del calor que representa el elemento fuego. El fuego es celebración, pasión y alegría, es calidez. El fuego tiene la capacidad de hacer arder y quemar lo viejo, para purificar y dar espacio a lo nuevo. Y durante miles de años, estas fechas han sido celebradas con rituales ligados al fuego, al rededor del cual, se reúnen comunidades para compartir. También para celebrar nuestra propia luz. Según la Medicina Tradicional China, el fuego, representa la voz del corazón.
El cuerpo tiene voz. Vivimos en un organismo vivo que se relaciona con el entorno constantemente. Los espacios en los que nos movemos, la gente con la que compartimos, lo que comemos, como respiramos, lo que pensamos, lo que sentimos… todo es información para los millones de células que, dentro nuestro, absorben, gestionan y analizan esta información.
En Medicina Tradicional China, los movimientos y elementos que surgen en la naturaleza, se dan también en el ser humano, que se encuentra al mismo tiempo, en constante movimiento y cambio. Cada estación la podemos asociar a un elemento, a unos órganos vitales concretos y a unas emociones determinadas. El verano según esta tradición, corresponde al elementos fuego, de naturaleza más yang que yin. Corresponde con los meridianos u órganos del corazón e intestino delgado. En el corazón reside el Shen, nuestro espíritu o fuego vital. Tiene que ver con la emoción de la alegría, con la chispa de la vida. Y cuando el prana (la energía vital o Qi) fluye con libertad y en equilibrio, el fuego aporta y refleja alegría desbordante por la vida. El equilibrio en el prana, es el reflejo de la armonía en el cuerpo y la mente.
Yin Yoga viene de la tradición del Yoga y de la Medicina Tradicional China, y es la práctica complementaria perfecta para prácticas más yang, dinámicas o una vida ajetreada, ya que ayuda a restaurar y equilibrar nuestra energía, ir hacia adentro, hacia la quietud, para contrarrestar así, los días largos y el exceso de actividad. Por eso, en la práctica de Yin Yoga enfocada en la estación del verano o el elemento fuego, buscamos trabajar posturas que nos permitan y ayuden profundizar en la expansión y apertura del corazón, el abdomen y el posas. Posturas en las que trabajamos los brazos. Además el pranayama (técnica de respiración) Shitali o Sitkari, nos ayuda a enfriar/calmar la mente y el cuerpo, bajar la presión sanguínea, calmar el sistema nervioso, y combatir el estrés, para equilibrar y compensar el calor/fuego que caracteriza esta época del año. Este tipo de respiración no se recomienda en personas que sufren de asma, problemas pulmonares o migraña crónica, en estos casos es mejor consultar con un especialista. Al equilibrar el prana, obtenemos bienestar, salud física y mental.
Yin Yoga es un camino de transformación y conexión. Consiste en observar las cosas tal y como son. Es una práctica desafiante física y sobre todo mentalmente, porque cuando paramos en quietud, suele surgir el caos y la incomodidad, y lo que queremos cultivar aquí es, en lugar de reaccionar impulsiva o rápidamente ante la incomodidad, tratar de sostenerla sin escapar, con ayuda de la respiración, sintiendo y siendo muy conscientes con la mente muy atenta, de lo que va sucediendo momento a momento a nivel interno. Aquí al no trabajar con tejidos superficiales como la musculatura, no buscamos alinear el cuerpo. Queremos llegar a tejidos profundos, hidratar y flexibilizar esos tejidos más secos y profundos, y para eso, tenemos que sostener la postura en relativa comodidad, sin forzar. Y como vamos a mantener la postura al menos 3 min., no queremos ir al máximo desde un primer momento, sino que a medida que va pasando el tiempo, podemos ir más profundo o ajustar lo que necesitemos. Pero vamos a tratar siempre en la medida de lo posible, evitar movimientos innecesarios. Aquí podemos llevar nuestro trabajo de la práctica meditativa a las asanas (posturas). Es una práctica enfocada en la parte YIN de nosotros mismos: lo profundo y la quietud. De esta manera sanamos y equilibramos el prana (la energía vital), y relajamos el sistema nervioso.
El poder de la práctica de yin yoga, es el tiempo, no el esfuerzo. Se necesita tiempo para que nuestros tejidos conectivos respondan lentamente a un estiramiento suave, sin prisas. Y aprender a esperar y sostener, calma la mente y desarrolla una mente despierta y atenta (meditación).
Pero para que puedas experimentar esta práctica enfocada en equilibrar el elemento fuego que corresponde al verano, a continuación quiero regalarte una práctica de Yin Yoga que espero disfrutes un montón! (Este vídeo es un directo que hice en mi cuenta de Instagram (IGTV) en colaboración con etnics_spain):
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Gracias y que tengas un bonito día, nos vemos pronto!
Namaste
Judith Ciprés
Psicóloga Colegiada y Profesora de Yoga Certificada
#yogamente

2 respuestas
LA MEJOR TERAPIA PARA VOLVER A ENCONTRARTE YIN YOGA, EN LOS MOMENTO DIFICILES.
ENCONTRAR PAZ, TRANQUILIDAD, Y EL PRESENTE
Así es☺️ Muchas gracias por compartir y me alegro que hayas podido experimentar los beneficios del yin yoga🙏